Archive for the ‘Cúmulos’ Category

Buscando antimateria primordial

Jueves, Octubre 30th, 2008
Tiempo estimado de lectura: 2 min. 3 seg.

Un reciente estudio observó al Cúmulo de Bala, en busca de señales de antimateria primordial.
Cúmulo Bala

Esta visión del Cúmulo Bala, localizado a 3.8 mil millones de años luz de la Tierra, combina una imagen del Observatorio de rayos-X Chandra con datos ópticos del Telescopio Hubble y el Telescopio Magellan en Chile.

El cúmulo, oficialmente conocido como 1E 0657-56, se formó luego de una violenta colisión de dos grandes cúmulos de galaxias. Se trata de un objeto que se ha vuelto muy popular para la investigación astrofísica, incluyendo estudios de las propiedades de la materia oscura y la dinámica del gas.
(Ver “Choque de cúmulos provee pistas sobre materia oscura“)

En una reciente investigación, el cúmulo fue usado para buscar la presencia de antimateria del universo muy primitivo. La antimateria está formada por partículas elementales que tienen la misma masa que sus correspondientes contrapartidas de materia -protones, neutrones y electrones- pero con cargas propiedades magnéticas opuestas.

De acuerdo al modelo del Big Bang, el Universo estaba bañado de partículas de materia y antimateria poco después de “la gran explosión”. La mayoría de esta materia se aniquiló, pero como habría un poco más de materia que de antimateria (menos de una parte en mil millones), sólo la materia sobrevivió, al menos en el Universo local.

¿Pudo haber sobrevivido antimateria de aquella aniquilación?
Se piensa que luego del Big Bang hubo un período llamado “Inflación“, cuando el Universo se expandió exponencialmente en una fracción de segundo.

“Si grupos de materia y antimateria existían cerca unas de otras antes de la inflación, podrían estar ahora separadas por más de la escala del universo observable, por lo que nunca las veríamos juntarse”, señala Gary Steigman de la Universidad de Ohio, que condujo el estudio. “Pero podrían estar separadas en escalas menores, como aquellas de supercúmulos o cúmulos, que es una posibilidad más interesante”.

En este caso, colisiones entre dos cúmulos de galaxias, podrían mostrar evidencia de antimateria. Las emisiones de rayos-X muestran cuánto gas caliente está involucrado en esas colisiones.

La imagen óptica muestra las galaxias en el cúmulo y la imagen de rayos-X (en rojo) revela cuánto gas caliente ha colisionado. Si parte del gas de algunos de los cúmulos tiene partículas de antimateria, habría una aniquilación entre la materia y la antimateria y los rayos-X estarían acompañados de rayos gamma.

Steigman usó datos de Chandra y del Observatorio de rayos gamma Compton para estudiar el cúmulo Bala. A una distancia relativamente cercana y con una favorable orientación vista desde la Tierra, este cúmulo provee un excelente test para buscar por signos de antimateria.

La cantidad observada de rayos-X de Chandra y la no detección de rayos gamma por parte del Observatorio Compton muestran que la fracción de antimateria en el cúmulo es menor a tres partes por millón. Más aún, simulaciones de la fusión del cúmulo muestran que estos resultados descartarían cantidades signficativas de antimateria en escalas de unos 65 millones de años luz, una estimación de la separación original de los dos cúmulos colisionantes.

“La colisión de materia y antimateria es el proceso más eficiente para generar energía en el Universo, pero podría no ocurrir en escalas muy grandes. Pero no me estoy rindiendo y estoy planeando buscar en otros cúmulos colisionantes de galaxias que han sido descubiertos recientemente”, dijo el científico.

Encontrar antimateria en el universo podría decir a los científicos acerca de cuán largo fue el período de inflación.

Links relacionadosFuentes y links relacionados

  • The Bullet Cluster:Searching for Primordial Antimatter
  • When Clusters Collide: Constraints On Antimatter On The Largest Scales
    Gary Steigman
    arXiv:0808.1122v1

Crédito imágenesSobre las imágenes
Crédito:NASA/CXC/CfA/M.Markevitch et al.; Optical: NASA/STScI; Magellan/U.Arizona/D.Clowe et al.


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Una nube rojiza y con una sorpresa doble

Martes, Octubre 21st, 2008
Tiempo estimado de lectura: 1 min. 30 seg.

Una nueva imagen de ESO muestra la increíble complejidad de una vasta nursería estelar, denominada Gum 29. En el centro, un pequeño cúmulo de estrellas -llamado Westerlund 2- hospeda uno de los más masivos sistemas de estrellas dobles conocido por los astrónomos.
Gum 29

Gum 29 es una enorme región de gas de hidrógeno ionizado por la intensa radiación de las jóvenes y calientes estrellas localizadas en su centro. Los astrónomos denominan a esto una región HII (pronunciado como “Hache Dos”). Y éste particularmente increíble ejemplo se extiende por 200 años luz. El nombre Gum 29 proviene de ser la 29º entrada en el catálogo publicado por el astrónomo australiano Colin Stanley Gum en 1955.

Embebido en lo profundo de una gigantesca y nebulosa expansión de Gum 29, yace un relativamente pequeño cúmulo conocido como Westerlund 2, que se observa claramente en el centro de la imagen. Las últimas mediciones indican que yace a una distancia de 26.000 años luz de la Tierra, colocándolo hacia el límite exterior del brazo espiral Carina de la Vía Láctea. La distancia del cúmulo ha sido materia de intenso escrutinio en el pasado, dado que es uno de los parámetros necesarios para entender a este intrigante objeto. Westerlund 2 es, también, muy joven, con una edad de sólo 1 ó 2 millones de años.

Masivo sistema estelar doble en Westerlund 2

Observaciones previas mostraron que dos estrellas son verdaderos “leviatanes“. Juntas, forman lo que se conoce como sistema doble. Las dos estrellas tienen masas de 82 y 83 veces la de nuestro Sol y rotan alrededor de cada una en aproximadamente 3.7 días. Se encuentran entre las estrellas más masivas conocidas por los astrónomos.

Detalladas observaciones de este intrigante par mostraron, además, que son dos estrellas del tipo Wolf-Rayet. Se trata de estrellas masivas acercándose al final de sus vidas, expulsando grandes cantidades de material como su último canto del cisne. Observaciones realizadas en rayos-X mostraron que corrientes de material de cada estrella colisionan continuamente, creando brillante radiación de rayos-X.

La imagen fue obtenida con la cámara the Wide Field Imager adjunta al telescopio de 2.2 m Max Planck de ESO en el Observatorio La Silla, en Chile.

Links relacionadosFuentes y links relacionados

  • A claret-coloured cloud with a massive heart

Crédito imágenesSobre las imágenes
ESO PR Photo 37/08
The Gum 29 nebula
Crédito:ESO


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